Deseos ocultos, sueños inconfesables,
que resquebrajan una fachada creada mucho tiempo atrás.
Miradas de complicidad que alumbran mi
camino más que el sol de un nuevo amanecer.
Sonrisas dedicadas, para llamar
mutuamente nuestra atención, hablan sin pronunciar palabra.
Besos en la penumbra de alguna
habitación, sin cerrar los ojos, disfrute abierto a los cinco
sentidos.
Caricias que juegan a deshacerse de
nuestra ropa, esa absurda coraza material que nos abriga con tabúes.
Jueguecitos de seducción, pensamientos
obscenos, vicio y perversión a la altura de nuestras caderas.
Explosión orgiástica de lujuria
contenida entre nuestros cuerpos, coreografías improvisadas.
Mordiscos en el cuello tratando de
ahogar un nuevo gemido que nace en mi garganta.
Yacer en la cama rodeados por ese
perfume a sexo, escuchar tu respiración nuevamente acompasada.
Rodearte con los brazos, permanecer
así, expuesta nuestra desnudez al frescor de la mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario