¿De qué sirve hablar, gritar o llorar si nadie te escucha?
Otra vez estoy metida en un juego del que solo me siento un peón, y me pregunto qué coño me das para tenerme tan enganchada.
De qué sirve sonreírte, mirarte, besarte... sino para calmar el mono que me produce tu ausencia, pues, parece que tú no sientas nada. Que te advierto más lejano que cuando se interponía entre nosotros todo un océano, y me empiezo a cansar de nadar en las caprichosas aguas del infinito mar que has inventado.
Siempre hay alguna bala perdida que pase y casualmente, te escuche.
ResponderEliminarMacho, eres el único que se digna a escribir y no sé quien eres =S
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